
La cuenta atrás ha comenzado y los nervios están a flor de piel. Dejar atrás la rutina para enfrentarnos a un reto de más de 3.000 kilómetros no es fácil, y la cabeza no para de dar vueltas pensando en todo lo que nos espera ahí fuera. Cada detalle cuenta, y estos últimos días en Ámsterdam están siendo una mezcla de adrenalina, emoción y, para qué engañarnos, un poco de vértigo. Las preguntas típicas de «¿estaremos realmente listos?» o «¿aguantará el cuerpo?» planean sobre nosotros, pero la ilusión de poner la primera pedalada hacia el norte gana por goleada a cualquier miedo.
El centro de operaciones ahora mismo es un caos de alforjas, herramientas y equipo técnico. Estamos revisando las bicicletas tornillo a tornillo, ajustando la transmisión y seleccionando minuciosamente cada gramo que vamos a cargar, porque sabemos que en la ruta hacia Laponia menos es más. La logística es inmensa: organizar las etapas costeras, revisar los mapas, asegurar la conectividad para documentar el día a día en redes y dejarlo todo a punto para el gran día. El próximo 1 de julio nos despedimos de los canales de Ámsterdam para poner rumbo a Rovaniemi. Comienza la aventura de A Grado Cero, y queremos que nos acompañéis en cada kilómetro del camino.
«L’aventure est l’aventure» nos dijo hace ya 8 años una señora francesa con su marido en el limite entre Letonia y Lituania, en medio de una gran naturaleza que nos brindaba cobijo, nosotras camino Rovaniemi, ellos de regreso de Moscú, nos regaló un pañuelo con una rosa de los viento, que nos acompaña en nuestras aventuras desde ese instante. No es un reto, lo que os habéis propuesto… «es UNA AVENTURA» y ¡es así como debéis vivirla!!! No seréis los primeros, ni tampoco los últimos, seguramente, pero si seréis quienes se propusieron una aventura y la lograron y eso les quedará para el resto de vuestras vidas. ¡Disfrutar, aprender y sobre todo aprender! ¡Los veremos en Rovaniemi!!!!